Basado en la fragata F-100 de Navantia

El Departamento de Defensa de Australia ha anunciado a inicios de mes su decisión de retirar de la Lista de Proyectos Preocupantes (Projects of Concern List) al programa del Destructor de Defensa Anti Aérea de su Marina, tras muestras de mejoras en el desempeño en la gestión. Ello tras una revisión independiente llevada a cabo por especialistas privados y a la auditoría de la Oficina Nacional de Auditoría de Australia.

El proyecto para la construcción local y entrega de tres destructores derivados de las fragatas pesadas F-100 de la Armada de España, fue colocado en la Lista de Proyectos Preocupantes en junio de 2014 debido a crecientes riesgos comerciales, costos y desencuentros con el cronograma.

El programa de reforma del proyecto Destructor de Defensa Anti Aérea, también conocido como proyecto SEA 4000, comprendió la contratación de Navantia, en diciembre de 2015, para suministrar servicios de gestión para las actividades de construcción naval relacionadas al proyecto en cuestión. El anuncio del Departamento de Defensa de Australia, llevado a cabo el 1 de febrero, resalta la remediación del proyecto, incluyendo arreglos de largo plazo y el reposicionamiento del proyecto como uno de los pilares del ambicioso programa australiano de construcciones navales militares.

La primera unidad, el HMAS Hobart ya ha sido incorporada en la Armada de Australia, y con ello se ha demostrado que el programa tiene capacidad para entregar destructores de última generación al sector defensa local, asegurando así puestos de trabajo especializados a futuro y fortaleciando la industria local en el segmento.

Los dos siguientes destructores, HMAS Brisbane y HMAS Sidney, avanzan hacia su entrega, en el marco de un cronograma reformado. Las pruebas de mar del HMAS Bribane iniciaron en noviembre de 2017 y se espera su incorporación este año. Inicialmente se había programado su entrega para septiembre de 2017 (HMAS Brisbane) y marzo de 2019 (HMAS Sydney).

Estos tres modernos destructores han de reemplazar a seis fragatas de la Clase Adelaide, dos de las cuales fueron retiradas de servicio activo en 2005 y 2008, con las otras cuatro programadas para desactivación a mediados de 2019.

El diseño de la nueva Clase Hobart se basa en la fragata F-104, con elementos incorporados en la F-105 de Navantia y algunos sistemas que serán fabricados por la industria de la defensa australiana, principalmente el sistema de gestión de combate. Cada Destructor de Defensa Anti Aérea está compuesto por 31 bloques que se fabrican en un proceso distribuido en cuatro astilleros de Australia: ASC AWD Shipbuilder Pty Ltd (Osborne, South Australia), Forgacs ty Ltd (Newcastle, NewSouth Wales), BAE Systems Australia (Williamstown, Victoria) y Navantia (Ferrol).

La consolidación de bloques, la integración de sensores y armamento se realiza en en instalaciones de ASC.

Entre los objetivos del programa se destacan el re-establecimiento de la capacidad de Australia para construir buques de guerra, implementar una estrategia distributiva de construcción entre Australia y España, instalar en los buques un avanzado sistema de combate basado en similar sistema de la Armada de EEUU, administrar un nuevo modelo de contrataciones para integrar a destacados actores de la industria en el proyecto.

HMAS Hobart