Expresa profunda preocupación por crisis humanitaria

Reunidos en Santiago de Chile, el Grupo de Lima ha emitido su cuarta declaración sobre la difícil situación que atraviesa Venezuela, afirmando su rechazo a la decisión del gobierno venezolano de convocar a eleccione spresidenciales para el primer cuatrimestre de este año, habida cuenta que no se cuenta con las condiciones necesarias para la ejecución de unas elecciones democráticas, transparentes y creíbles, en conformidad a estándares internacionales.

Los cancilleres y representantes de Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Guyana, Honduras, México, Panamá, Paraguay y Perú exigen asimismo que las elecciones presidenciales tengan una anticipación adecuada para asegurar la participación de todos los actores politicos de Venezuela, con observadores internacionales independientes.

A la par que condenan los actos de violenca, exhortan al gobierno de Venezuela a garantizar el Estado de Derecho, los derechos fundamentales y la paz social; saludan la iniciativa del presidente de República Dominicana, Danilo Medina, para convocar a un diálogo entre gobierno y oposición; reiteran su respaldo a la Asamblea Nacional democráticamente electa y exigen que se le restituya sus poderes; condenan que se mantengan presos poíticos en Venezuela; deploran que el gobierno venezolano no acepte ayuda humanitaria a pesar del empeoramiento de la situación humanitaria en el país, reflejada en el agrvamiento de los índices de desnutrición infantil, el desabastecimiento de alimentos y medicinas, y el resurgimiento de enfermedades que habían sido erradicadas, además de reiterar su voluntad de prestar ayuda.

El Grupo de Lima, asimismo, expresa su profunda preocupación por el éxodo de miles de venezolanos por la crisis humanitaria que vive ese país, lo que reconocen como un reto para los países de la región y en particular para los países vecinos. Los representantes se comprometen a ipulsar acciones de cooperación internacional para fortalecer las capacidades de los países de la región e instan a la comunidad internacional, especialmente a las Naciones Unidas, a apoyar estos esfuerzos.

Los cancilleres y representantes sostuvieron el 23 de enero una reunión de trabajo en la ciudad de Santiago de Chile.