(maquina-de-combate.com) Redacción, Lima – La Armada Argentina ha organzado un aparato de búsqueda y rescate aéreo y naval para localizar al submarino de propulsión diésel-eléctrica S-42 ARA San Juan, un sumergible tipo TR-1700 con el cual se ha perdido contacto desde hace aproximadamente dos días. El San Juan había zarpado desde la Base Naval de Ushuaia en dirección de su puerto base en Mar del Plata.

Diversos medios aeronavales y buques de superficie han sido desplegados en búsqueda del submarino y su tripulación, entre ellos, un avión P-3 Orión, un avión Turbo Tracker de la Base Aeronaval Comandante Espora y un avión B-200 de la Escuadrilla de Vigilancia Marítima desde la Base Aeronaval Punta Indio, el destructor ARA Sarandí con un helicóptero embarcado, las corbetas ARA Rosales y ARA Drummond.

Avión de patrulla marítima P-3 Orión de la Armada Argentina. Una de las aeronaves incorporadas a la misión de búsqueda y rescate.

De acuerdo a información de la prensa argentina al perderse contacto radial el submarino se desplazaba frente a las aguas del Golfo San Jorge, entre las localidades de Río Gallegos y Puerto Deseado. El mal tiempo que imperaba en la zona habría provocado, según el diario El Clarín, a que el submarino se sumerja a mayor profundidad. La Armada Argentina ha confirmado que su última posición reportada lo ubica a 240 millas náuticas, unos 432 kilómetros, mar adentro.

El submarino tipo TR-1700 fue fabricado en el astillero Thyssen Nordseewerke de la localidad alemana de Emden, tiene 65.93 metros de longitud, 7.3 metros de ancho, su tripulación consta de 40 submarinistas, tiene seis tubos lanza-torpedos, desplaza unas 2,140 toneladas métricas, se puede sumergir hasta 250 metros. Cabe indicar que este submarino fue sometido en instalaciones del astillero Tandanor, uno de dos astilleros integrados en el CINAR (Complejo Industrial y Naval Argentino) a un comprensivo y dilatado proceso de mantenimiento de media vida (entre 2008 y 2014), incluyendo el corte del casco en dos, una de las operaciones de mantenimiento, reparación, overhaul y modernización más complejas a las que se somete un submarino a lo largo de su ciclo de vida útil.

El 18 de noviembre de 1985 se afirma el pabellón argentino en el ARA San Juan.

Foto: Armada de Argentina