(maquina-de-combate.com) Peter Watson, Lima – El Ministerio de Defensa de Francia no ceja en sus esfuerzos por colocar el aviòn caza multirol Dassault Rafale en la Fuerza Aèrea de Bèlgica, paìs europeo que se supone habrìa de seguir el ejemplo de Dinamarca, Holanda y Noruega para adquirir cazas furtivos F-35A Joint Strike Fighter a la estadounidense Lockheed Martin, y ha decidido ofrecer a Bèlgica un paquete de “asociaciòn profunda” en torno al Rafale. La estructuraciòn del paquete comprende la venta de 34 cazas Rafale a un costo extraoficial de 3,570 millones de euros, unos 4,210 millones de euros.

El Ministerio de Defensa de Bèlgica habìa solicitado propuestas a la industria internacional de la Defensa con una fecha lìmite para la recepciòn de las mismas en el 8 de septiembre de 2017. Han presentado ofertas Lockheed Martin, con su F-35A; el Consorcio Eurofighter, con su moderno caza Eurofighter Typhhon. De acuerdo a reportes de la prensa especializada, tanto Saab como Boeing han desistido de participar con su Gripen E/F y FA-18E/F Super Hornet, respectivamente.

La oferta del gobierno francès ha comprometido la participaciòn personal de su ministra de Defensa, Florence Parly, quien ha ofrecido por escrito una asociaciòn industrial, militar y tecnològica en torno al Rafale, incluyendo mayor cooperaciòn entre las Fuerzas Aèreas de Francia y Bèlgica.

Bèlgica espera las ofertas finales para febrero del pròximo año, para supuestamente estar en condiciones de selecionar al caza que habrà de reemplazar a 59 cazas F-16A/B Fighting Falcon, los que seràn retirados progresivamente del servicio activo belga.

Por su parte, Dassault Aviation ha anunciado su completo respaldo a la oferta que Francia ha realizado al gobierno de Bèlgica. El fabricante del Rafale asevera que su aviòn caza le “permitirà a Bèlgica continuar desempeñando su rol como un miembro confiable de la Alianza Atlàntica, mientras que contribuye a la seguridad de la Uniòn Europea”. Dassault resalta en un comunicado de prensa que el Rafale ha demostrado una completa interoperabilidad con la OTAN en operaciones de combate, que sus costos de adquisiciòn y operativos son bien conocidos, libre de riesgos, que su diseño garantiza que Bèlgica permanecerà en la vanguardia de la tecnologìa en los pròximos 40 à 50 años.

Rafale en configuraciòn ‘aire-aire’ con seis misiles MICA y tres tanques de combustible de 1,250 litros. Foto: Dassault Aviation