Crisis en Venezuela

(maquina-de-combate.com) Lima – Los arzobispos y obispos de Venezuela reunidos en la 108° Asamblea Ordinaria Plenaria de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) han remitido una carta al presidente Nicolás Maduro en la que solicitan reconocer la autonomía de los poderes públicos y retirar la convocatoria de la anunciada Asamblea Nacional Constituyente.

Las autoridades religiosas indican que lugar importante le cabe a la Asamblea Ordinaria Plenaria “el estudio de la grave situación que sacude los cimientos del país. Nos anima el propósito de aportar luces y señalar caminos de solución, desde nuestra condición de pastores, que caminamos con el pueblo, al que pertenecemos. acompañando y consolando particularmente a los familiares de las víctimas y a los más pobres y afligidos”.

Resaltan su confianza en la voluntad del presidente Maduro para “resolver la grave crisis de escasez alimentaria, de medicinas, y de inseguridad, que está causando incontables víctimas, particularmente entre niños y personas mayores, en todo el territorio nacional, así como devolverle a Venezuela su plena institucionalidad democrática, contemplada en la actual Constitución Nacional”.

Y para tal fin indican que es urgente “reconocer la autonomía de todos los poderes públicos y trabajar conjuntamente con ellos, particularmente la Asamblea Nacional y la Fiscalía General de la República; retirar la convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente; y asumir e implementar los acuerdos que se alcanzaron en la primera ronda de diálogo con la oposición.

Asimismo, la Iglesia de Venezuela revela la gran preocupación del Papa Francisco sobre la situación que vive Venezuela, motivo por el cual les ha dirigido “en repetidas oportunidades alentadoras palabras de solidaridad”.

Preocupación del Papa por Venezuela
Acto seguido la CEV le alcanza en la misiva a Nicolás Maduro las palabras del Papa sobre la preocupante crisis que atraviesa el país sudamericano:

“No dejan de llegar noticias dramáticas sobre la situación en Venezuela y el agravarse de los enfrentamientos, con numerosos muertos, heridos y detenidos. Mientras me uno al dolor de los familiares de las víctimas, para quienes aseguro oraciones de sufrogio, dirijo un apremiante llamamiento al Gobierno y a todos los componentes de la sociedad venezolana para que se evite cualquier ulterior forma de violencia, sean respetados los derechos humanos y se busquen soluciones negociadas a la grave crisis humanitaria, social, política y económica que está agotando a la población”. (30 de abril de 2017)

“Igual que ustedes, estoy persuadido de que los graves problemas de Venezuela se pueden solucionar si hay voluntad de establecer puentes, de dialogar seriamente y de cumplir los acuerdos alcanzados”. (8 de mayo de 2017)

“Aseguro mi oración por esta querida nación y expreso mi cercanía a las familias que han perdido a sus hijos en las manifestaciones. Hago un llamamiento para que se ponga fin a la violencia y se encuentre una solución pacífica y democrática a la crisis. ¡Que Nuestra Señora de Coromoto interceda por Venezuela!” (2 de julio de 2017).

Finalmente el clero resalta su reiterada disposición para ponerse al servicio del encuentro y de la reconciliación entre los venezolanos, conforme a lo señalada por el Papa Francisco.

Firman la carta el presidente de la CEV y arzobispo de Cumaná, Diego Padrón Sánchez; el 1° vicepresidente de la CEV y Obispo de Barinas, José Luis Azuaje Ayala; el 2° vicepresidente de la CEV y obispo de San Cristóbal, Mario Moronta Rodríguez; el secretario general de la CEV y obispo de San Felipe, Víctor Hugo Basabe; el presidente de honor de la CEV y arzobispo de Caracas, cardenal Jorge Urosa Savino y el también presidente de honor de la CEV y arzobido de Mérida, cardenal Baltazar Porras Cardozo.

En más de tres meses de protestas han perdido la vida alrededor de 91 venezolanos.

Foto: Conferencia Episcopal Venezolana