Opinión y especulación bruta y absoluta.

(maquina-de-combate.com) Peter Watson, Lima – Siguiendo con nuestra serie de artículos en los que analizamos las alternativas que el mercado internacional de la defensa ofrece a las Fuerzas Armadas del Perú para seguir adelante con el programa de modernización militar iniciado durante el gobierno de Ollanta Humala Tasso – un hecho admitido recientemente por el presidente Pedro Pablo Kuczynski- que pasamos a considerar al avión de combate pesado Sukhoi Su-35S Flanker E como alternativa para la Fuerza Aérea del Perú (FAP).

El avión caza multirol Sukhoi Su-35 es la variante más reciente de la familia Flanker, es además considerado como el puente que une a los actuales cazas de gran eficiencia aerodinámica que pertenecen a la generación 4 (4+ y 4++) con los cazas de quinta generación, de silueta furtiva y radares AESA de escaneo electrónico activo, preparados para entrar en combate el primer día de operaciones, hayan o no sistemas de defensa anti-aérea en territorio hostil.

El antecedente más cercano del Su-35 no es otro que el Su-30MK, una configuración biplaza que presta servicios en la Fuerza Aérea de Venezuela (con una variante más bien básica, Su-30MK2) y en la Fuerza Aérea de India (con una variante avanzada que incluye toberas de empuje vectorial, Su-30MKI). El Flanker presta servicios en otros países pero nos centraremos en estos dos institutos armados.

En la India, la prensa local ha emitido en años recientes una serie de reportes en los que critica los niveles operativos de las flota Su-30MKI, llegando a afirmar que por momentos que alrededor de la mitad de los cazas han estado en tierra por variedad de motivos. A pesar de ello, el caza sigue prestando servicios de defensa aérea en la Fuerza Aérea del país asiático y a pesar de algunas diferencias entre rusos e indios sobre el programa de soporte logístico y la transferencia de tecnología para el programa FGFA (la variante biplaza del PAK-FA que habrá de convertirse en un desarrollo conjunto) no se vislumbran posibilidades de que la fuerte asociación entre estos dos países sufra algún quiebre severo.

En Venezuela, la situación económica y social no aporta elementos de análisis para calificar adecuadamente los niveles operativos de la flota de cazas pesados Su-30MK2, aunque podemos decir que fuentes no oficiales en aquel país reiteran que el servicio post logístico ruso sigue siendo deficiente o peor. Si hay alguna variable que es indudable es el factor disuasivo que representa para Venezuela el alinear tan potentes cazas – aún en una de sus configuraciones más sencillas – en el escenario regional.

Asimismo, el servicio post venta de las empresas rusas es también aprovechado por otros fabricantes de la industria de la defensa en el mercadeo de sus productos. Es una especia de “autogol” que la base industrial rusa se autoinflinge y que las otras empresas utilizan indirectamente para posicionar sus cazas como una opción de gran aprestamiento operacional. Después de todo de que sirve tener uno de los mejores cazas del mundo sino puede volar por falta de partes de repuesto.

Por otro lado, lo mismo se puede decir de los cazas de origen estadounidense, habida cuenta que las decisiones de venta y soporte logístico dependen a veces de factores ajenos a la relación cliente y proveedor, especialmente perceptible con los cambios de gobierno en el país norteamericano.

Dicho lo negativo, hay que considerar también lo positivo.

La primera aparición pública del Su-35 se llevó a cabo en el año 2007, en la reconocida feria internacional MAKS, cerca a Moscú. Desde un inicio la famila Flanker ha impresionado con sus demostraciones aéreas, con círculos cerrados, giros imprevistos y una capacidad impresionante para apuntar la nariz de la aeronave en direcciones insospechadas, una capacidad alcanzable sólo para algunos vectores aéreos y que se suplementa con el argumento sobre las capacidades de los misiles aire-aire de nueva generación.

Sin embargo, una realidad del tamaño del planeta Tierra es que en estos casos es mejor que sobre a que falte, es decir mejor es tener toberas de empuje vectorial que no tenerlas y en ello no hay discusión si es que este sistema no genera diferencial de pesos significativos.

Las demostraciones aéreas y las capacidades del sistema de propulsión vectorial del Su-35 desafían a la gravedad en múltiples oportunidades durante una misma evolución y si éstas maniobras tal vez no permitan evadir un misil moderno, si le permitirán al piloto por lo menos desembarcar con prontitud el arsenal a bordo en dirección del objetivo hostil y tal vez ahorrar esos segundos o menos en que un misil de capacidad de giro de 360 grados se toma para enrumbar hacia su blanco en el hemisferio opuesto. Si el piloto es hábil puede dar cuenta de varios objetivos.

Las maniobras del Su-35 son posibles gracias además a su fuselaje reforzado y motores de mayor potencia, y en ésto es también imitado por su primo menor, el MiG-35, de menor alcance, menor capacidad de carga y una plataforma que aún está en desarrollo y que por lo tanto no dispone de ejemplares vendidos en el mercado internacional.

El primer cliente de exportación del Su-35 es la China, cuya Fuerza Aérea ha adquirido recientemente 24 unidades a un precio no oficial de dos mil millones de dólares, que de confirmarse representa una de las mejores cartas de presentación del Flanker, a pesar de sus elevados costos de vuelo por hora – analistas lo colocan en unos 15 mil dólares para el caso de la Fuerza Aérea de Venezuela.

Es innegable que para la viabilidad del Flanker se requiere de aviones de entrenamiento avanzado que contribuyan no solamente con el entrenamiento efectivo de los pilotos sino también ayuden a reducir los costos operativos de la plataforma Flanker E. Es necesario además un completo sistema virtual de entrenamiento, con simuladores varios a disponibilidad de los pilotos.

Otro factor que podría aliviar los costos del Su-35 es la transferencia tecnológica suficiente como para embarcar al servicio de mantenimiento local en los trabajos de mantenimiento y reparación mayor programados. Esto ya depende de los señores rusos y que se pongan las pilas para vender sus cazas en el Perú.

La realidad es que no hay cazas de primera línea baratos hoy en día en el mercado.

Cabe anotar que existe una corriente no oficial de pensamiento entre pilotos que han servido en la Fuerza Aérea del Perú (FAP), ya retirados, que consideran necesario disponer de vectores aéreos con capacidad de penetrar espacios aéreos hostiles con suficiente carga de armamento como para bombardear objetivos en tierra y tener la habilidad simultánea de defenderse a sí mismo. El Flanker encaja perfectamente en esta filosofía que reiteramos no oficial.

En una palabra, la impresión que transmite el Flanker es “Disuasión”.

Fotos: Sukhoi Company