Contrato inicial con socio tecnológico se firma en el segundo semestre de 2017

(maquina-de-combate.com) Peter Watson, Lima – En la séptima edición de la feria internacional Colombiamar que se lleva a cabo en el Centro de Convenciones “Julio César Turbay Ayala” de Cartagena de Indias, se ha programado un ciclo de conferencias que ha iniciado con el “V Congreso Internacional de Diseño e Ingeniría Naval”, presentado por el presidente del astillero estatal Cotecmar, vicealmirante AC Jorge Enrique Carreño.

El congreso versa sobre el desarrollo de la industria naval, diseño, construcción reparación de buques navales y civiles, marítimos fluviales y lacustres

La feria comercial en si congrega a 76 empresas e instituciones, 44 de otros países, más de 20 astilleros y representantes de 26 Armadas. El evento ha sido inaugurado por el ministro de defensa de Colombia

Para presentar la primera ponencia se ha seleccionado al capitán de navío Oscar Darío Tascón, ingeniero naval de la Escuela Naval Almirante Padilla, arquitecto naval de la Escuela de Michigan, gerente del programa Plataforma Estratégica de Superficie (PES) de la Armada de Colombia.

La ponencia titulada “Una Armada flexible que se adapta las necesidades de Colombia en el postconflicto y su contribución a la seguridad regional” corre a cargo del almirante Leonardo Santamaría, comandante general de la Armada de Colombia, ingeniero naval con orientación en electrónica y profesional en ciencias de la administración. Hasta el 9 de julio de 2015 se desempeñaba como jefe de operaciones navales de la Armada, fecha en que asume el cargo de comandante general.

En palabras no necesariamente textuales del almirante Santamaría, se define la razón de ser hoy de la Marina de Guerra de Colombia a la protección de los intereses nacionales, en los cuales están inmersos los intereses marítimos, una fuerza viva del Estado.

En la actualidad los océanos son muchos más seguros pero hay otros asuntos que son de gran importancia para los Estados que le inyectan vigencia a la Armadas. Lo que se quiere ser al 2030 una Armada mediana de proyección regional, con control adecuado de sus espacios marítimos, fluviales y terrestres, para cumplir múltiples roles como resultado de un justo balance entre el tamaño de fuerza y su capacidad para desplegarla en estos espacios, de manera tal que la Armada de Colombia esté a la altura de las otras Marinas en el entorno regional, más aún si se considera la característica bioceánica de Colombia.

Como resultado de un análisis estratégico, la Armada de Colombia ha determinado que actualmente está ubicada en un nivel correspondiente a una fuerza de capacidad de defensa intermedia, entre una fuerza de defensa litoral y una fuerza de defensa de la Zona Económica Exclusiva (ZEE). El sueño de la AC es alcanzar el nivel de una Marina Tipo 6 , una fuerza media de proyección regional, objetivo bajo el cual se estructuró el programa de desarrollo 2030, el actual derrotero de la institución y que muestra la cantidad de fuerza que necesita para alcanzar esa estatura, así como los diferentes tipos de unidades que deben alinear los tres componentes de la Armada nacional de Colombia: Componente naval, componente de infantería de marina y el componente de guardacostas.

El concepto de marina mediana con proyección regional va ligado al espacio en el que se quiere proyectar la institución y en base a la experiencia operacional en el Océano Pacífico y el Mar Caribe se ha constatado un mayo énfasis de actividad en Centroamérica y el Caribe, sin olvidar los compromisos regional que tienen como sudamericanos.

Para cumplir con este Plan de Desarrollo 2030, la Marina ha planteado una estrategia que ha denominado la “Estrategia Pentagonal”, concebida en el año 2006 y desde entonces en el marco de un proceso normal de revisión estratégicas se le han realizado ajustes.

Este proceso se viene realizando con tres grandes planes que ha estructurado la Armada: El “Plan Orión”, fue un plan de fortalecimiento institucional en cada uno de sus componentes; el segundo plan, iniciado a partir del 2014, es el “Plan Puente” cuyo propósito básico es sostener la institución con la capacidad actual; finalmente se concluye con el “Plan Faro” con el que se plantea el desarrollo de la Marina de Guerra de Colombia en el postconflicto y la renovación de sus capacidades.

Dentro del proceso de planeación estratégica realizado entre el 2008 y 2011 se había concebido un escenario en el que se contemplaba que para el año 2019 Colombia ingresaría en un estadio de aproximación hacia la paz, un país más hacia la línea del postconflicto. Ese análisis prospectivo muestra hoy una gran alineación con la realidad, lo que genera en estos momentos unos ajustes mucho menos drásticos en el plan de desarrollo de la Marina.

Los ajustes realizados se han basado en cuatro principios rectores que permiten no sólo contribuir con el postconflicto en Colombia, como país marítimo, sino un gran aporte al desarrollo socio económico del país. El primer principio es la redistribución gradual de fuerza, potenciando al personal y mejorando su bienestar.

El conflicto interno generó una priorización de las maniobras fluviales y terrestres, en coordinación con el Ejército, fortaleciendo las capacidades de la Infantería de Marina. En el caso del componente de guardacostas, el incremento del flagelo del narcotráfico requirió su fortalecimiento para acometer las operaciones de control e interdicción marítima, quizás en detrimento del componente naval.

La Colombia de hoy es diferente a aquel país de 20 años atrás y por ello toca hoy tomar nuevamente una decisión para redistribuir el recurso humano, buscando un adecuado balance de sus tres componentes frente a estas nuevas realidades.

El segundo principio rector es el empleo dual de los medios, que no es otra cosa que el empleo de una maquinaria de guerra en beneficio del progreso social y económico del país. También se realizan actividades de investigación científica, incluyendo las recientes campañas antárticas colombianas para alcanzar el estado de miembro consultivo del Tratado Antártico. Se ha concluido recientemente la tercera expedición al continente helado abordo del buque de patrulla oceánica “ARC 20 de Julio”, fabricado en Cotecmar.

El tercer principio es innovación para alcanzar la autosuficicencia tecnológica, tiene el objetivo de potenciar el talento humano y la gestión del conocimiento para fortalecer los procesos de desarrollo naval. Se hallevado a cabo un crecimiento escalonado en las capacidades del astillero local.

Se inició con el programa de construcción de flota verde, la flota de la infantería de marina colombiana para operar en los ríos. Lanchas rápidas, patrulleras de apoyo fluvial ligeras y pesadas (las segundas con capacidad para operar con un helicóptero), en el marco de un proceso de mejora continua, en su poder de fuego, movilidad, blindajes, control automático de armamento en base a la experiencia operacional alcanzado durante el conflicto interno.

El siguiente prototipo de buque desarrollado es el Buque de Desembarco Anfibio (BDA), en tanto que la Armada tenía embarcaciones tipo LCU (Landing Craft Unit) que databan de la Segunda Guerra Mundial que fueran donadas por el gobierno de Estados Unidos y que tuvieron un excelente desempeño en los litorales del Mar Caribe y el Océano Pacífico, transportando tropa y equipo.

Un oficial excomandante de LCU identifica sus bondades, presenta su trabajo de grado con mejoras a los diseños originales. Hoy se dispone del BDA, un buque de desembarco con capacidades militares mejoradas y capacidad para brindar soporte a la población civil.

La CPV (Coastal Patrol Vessel), patrullera de costa que también es el producto del trabajo de grado de oficial. En base a una investigación de las unidades aptas para operar en determinados espacios de la zona litoral se desarrolla el diseño del CPV y gracias a ello la Armada de Colombia se encuentra en proceso de renovación de este tipo de unidades.

Con respecto a los buques tipo OPV, ya se ha terminado la construcción del tercer buque, que en la actualidad está desarrollando sus pruebas de mar y se espera incorporarlo en este semestre. Se trata de una unidad modificada, más grande, para cumplir sus roles de manera más eficiente.

Este crecimiento escalonado en el área de la construcción naval se inicia en el año 2001 y le ha permitido a la Armada adquirir un conocimiento gradual para seguir trabajando en el sueño de renovar la flota colombiana, en especial la renovación de las fragatas misileras para el año 2030. Es es el sueño de la materialización de un programa país para el desarrollo tecnológico que terminará en la construcción de la unidad prototipo PES (Plataforma Estratégica de Superficie), en cuya implementación se espera obtener una autosuficiencia tecnológica para Colombia y la construcción de un buque de guerra que satisfaga las necesidades estratégicas de las unidades capitales de la Armada.

El programa PES sigue un modelo de planeación riguroso y detallado que permitió agotar ya las etapas de formulación y conceptualización. Este programa país convoca un esfuerzo nacional para emprender el camino de la generación de tecnología de alto nivel para la defensa será el motor de procesos de transferencia de tecnología y conocimiento, capacitación especializada de talento humano y adquisición de capacidades propias, facilitadas desde el modelo de co-desarrollo que ha sido planteado a los posibles socios tecnológicos.

El abánico de opciones recibido en el programa PES está integrado por los mejores astilleros de Europa y Asia, que han venido acompañando el proceso y depositando su confianza en el programa, tal y como lo evidencia su participación en Colombiamar 2017. Asimismo, en coordinación con el Ministro de Comercio e Industria se promueve la participación de la industria local en el programa PES para lograr su introducción en la industria marítima internacional.

La respuesta de la Armada de Colombia a esta confianza es la asignación de los recursos necesarios para la inversión en el co-desarrollo del diseño preliminar y se espera la firma del contrato inicial en el segundo semestre de este año.

A pesar de las fluctuaciones y ciclos económicos, la Armada Colombiana ha cumplido con todos y cada uno de los compromisos adquiridos en sus programas de modernización.

Fotos: Armada de Colombia, Colombiamar