Solución vía plantas desalinizadoras y reforestación de cejas de montaña y selva.

(maquina-de-combate.com) Lima – La falta de lluvias que afrontan las zonas altas del Perú están afectando el suministro de agua para las ciudades de la costa, en particular Lima, una de las más grandes ciudades del mundo con asiento en una zona desértica. El caudal del río Rímac, que alimenta el sistema de captación y potabilización de agua para la ciudad capital registra por estos días los niveles más bajos en los últimos 20 años.

De acuerdo a una serie de reportajes del especialista peruano Abraham Levy en el diario local Perú 21, hacia finales de 2016, los reservorios que acumulan agua para Lima están apenas al 30% de su capacidad y continúan descargando agua para cumplir con el suministro diario del vital recurso.

Levy agrega que las previsiones meteorológicas para los siguientes días no registran cambios relevantes y los modelos climáticos para enero siguiente proyectan una baja ocurrencia de lluvias en la Sierra del país. Si en estos meses de temporada de lluvias en la Sierra, no se recargan los reservorios, el suministro de agua para el sigueinte invierno estaría en riesgo.

Otras regiones de la costa presentan similar situación.

En declaraciones a Radio Capital, Abraham Levy ha enfatizado que el agua es una gran fuente de riqueza, que el agua crea valor y que entre las principales alternativas de solución se destaca la instalación de plantas desalinizadoras en la costa y la reforestación de la ceja de montaña y selva.

Los bosques forman parte importante del ciclo de lluvias y la deforestación en Sierra y Selva está modificando este fenómeno natural. Asimismo, la ventaja del Perú al ser un país con una gran línea de costa le facilita la posibilidad de instalar plantas desalinizadoras de agua de mar para garantizar el suministro de agua potable a las principales ciudades costeras.

Estas plantas contribuirían además a disminuir la presión sobre los sistemas tradicionales de captación de aguas, a través de los ríos que cargan aguas desde el lado occidental de la Cordillera de los Andes más los trasvases realizados desde el lado oriental de la misma, que por cierto requieren de grandes inversiones para su ejecución.

El área metropolitana de Lima tiene cerca de diez millones de habitantes, los que requieren un aproximado de dos millones cúbicos de agua al día, alrededor de 730 millones de metros cúbicos por año. La estacionalidad de las lluvia sen el Perú ha requerido de la construcción de reservorios y embalses para asegurar el suministro a las ciudades de la costa durante todo el año.

Según Levy, para Lima y Callao se tienen 22 embalses de diverso tamaño, con capacidad par almacenar hasta 360 millones de metros cúbicos, aproximadamente la mitad del requerimiento de agua para la ciudad capital.

Proyectos de desalinización en marcha
En mayo de 2014 se suscribe un contrato entre el Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento del Perú y la empresa Sociedad Concesionaria Desaladora del Sur S.A. para la concesión del proyecto Provisión de Servicios de Saneamiento para los Distritos del Sur o Provisur.

Este proyecto está bajo la responsabilidad de la empresa estatal que suministra agua potable en el país, Sedapal, y abaraca a los distritos de Punta Hermosa, Punta Negra, San Bartolo y Santa María del Mar, con alrededor de 100 mil habitantes. En marzo de este año, Sedapal asegura un financiamiento de 100 millones de dólares.

Por otro lado, la empresa Fenix Power entrega dos millones de litros de agua potable a la población de Chilca, también al sur de Lima, de manera gratuita. Tal cantidad de agua resulta del excedente del sistema de desalinización que la empresa generadora de electricidad, hasta 570 Megavatios a través de una Central Térmica, ha construido con una inversión de cuatro millones de dólares.

Planta La Atarjea, suministra agua potable para Lima y Callao.

Foto: Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento