[Maquina de Combate <> 12092012-05] Hace cuarenta años, el 5 de septiembre de 1972, arriba a la Argentina, a bordo de un C-130 Hercules de la I Brigada Aérea, el primer avión caza Dassault Mirage III EA de un lote inicial de diez monoplazas y dos biplazas que incorporaba la Fuerza Aérea Argentina (FAA).

Este sistema de armas, que con los años ampliaría su número con la llegada de nuevos aparatos del mismo modelo y de otras versiones como los MV Dagger/Finger y los MV Mara, se constituyó en un ícono de nuestra aviación militar. Incorporado como reemplazo de los Gloster Meteor F IV, el Mirage III EA fue el primer caza interceptor supersónico armado con misiles de la FAA, introduciendo al país en una nueva era del Poder Aéreo.

Entre 1972 y 1983, la Fuerza Aérea Argentina recibió aeronaves Mirage provenientes de Francia, Israel y Perú, siendo los de origen francés los únicos aparatos nuevos adquiridos en la fábrica Dassault. Luego de cuarenta años de operación y tras el Conflicto por Malvinas donde tuvieron una destacada actuación, el venerable sistema de armas Mirage transita el final de su vida operativa, esperando su desprogramación y su reemplazo.

Bajo estas líneas reproducimos parte de un artículo más amplio publicado en aeroespacio que da cuenta de la incorporación de los MIII EA en la FAA, su actuación en Malvinas, y su reagrupamiento en la VI Br. Aé. de Tandil donde pasaron a operar junto a los MV Dagger/Finger y luego con los MV Mara.

Los Mirage III en la FAA
Por Sergio Bellomo y Sergio Baroni

“…La relación de los Mirage con la Argentina comienza en el mes de abril de 1965, cuando una delegación de empresarios franceses llega a Buenos Aires para ofrecer, entre otros armamentos, el sistema Mirage M III. La Fuerza Aérea Argentina (FAA) comenzaba a buscar por entonces un reemplazo para los Gloster Meteor F IV y los F-86F North American Sabre que equipaban a sus unidades de caza y caza-bombardeo. Se estudiaron varias propuestas y en 1966 se evaluaron diversos aviones, entre ellos el M III E francés.

La inmensa repercusión que tuvieron las victorias de los M III israelíes en la Guerra de los Seis Días de 1967, inclinaron la balanza en favor del delta francés. Es así que en 1968, la FAA comienza las negociaciones en firme con la Dassault que terminaron con la colocación de una orden de compra el 14 Oct ’70, por 10 monoplazas y 2 biplazas de entrenamiento avanzado, que fueron designados M III EA y M III DA respectivamente (A por Argentina).

La FAA les asignó las matrículas I-001 e I-002 para los biplazas, y de I-003 a I-012 para los monoplazas, que fueron pintados en un esquema similar al usado por la USAF en Vietnam. Se decidió traer a los M III a bordo de aviones Hercules C-130 de la I Brigada Aérea, y el primero en llegar fue el I-001 a bordo del C-130 E matriculado TC-63 el 5 Set ’72.

Los aparatos fueron rearmados en Argentina con la ayuda de un equipo de técnicos franceses, comenzando inmediatamente los vuelos. Los Mirage III fueron destinados a la entonces Base Oficial de Aviación Civil, ubicada en la localidad de José C. Paz, siendo redenominado Escuadrón Mariano Moreno. La unidad comprendía un escuadrón de mantenimiento, otro de abastecimientos y el primer escuadrón de caza interceptora, encargado de operar los nuevos aviones.

El primer vuelo de un MII argentino lo realizó el piloto francés Gerald Resal el 10 Ene ’73, a bordo del I-003. Un grupo de pilotos argentinos habían sido enviados a Francia el año anterior para ser entrenados en el sistema M III, y el 17 Ene ’73 se lleva a cabo el primer vuelo solo de un piloto argentino, cuando el vicecomodoro Alcides Giosa lleva al aire al M III DA I-001, acompañado por el capitán Enrique Román.

El 31 May ’73 se realiza un desfile aéreo sobre la I Brigada Aérea en El Palomar, participando por primera vez una escuadrilla de Mirage, integrada por el Vcom. Giosa en el M III I-001, el Vcom. N. Rodoni en el I-002, el My. Ignes Rosset en el I-006, y el Cap. M. E. Román en el I-005.

Durante el resto del año 1973, se desarrolla en la ahora denominada BAM M. Moreno, el primer curso de instrucción de pilotos de M III, siendo los instructores el Vcom. Rodoni, el My. Ignes Rosset como inspector, el My. FAF Jacques Picagne, los Cap. M. E. Román y D. Villar, y el primer teniente J. Sánchez, mientras que los cursantes fueron los Cap. C. Lupiañez, J. C. Sapolski, E. R. Costa y los primeros tenientes J. Farkas, F. E. Neme, H. Paez, M. Demartini, C. Gatti, J. Scherer, C. Luna, y H. Pergolini

Los vuelos de entrenamiento se intensifican a partir de 1974, desarrollándose nuevas tácticas de interceptación y combate aire-aire, con excelentes resultados. El alto grado de entrenamiento quedó reflejado en la obtención del premio “Seguridad en vuelo” otorgado anualmente por la USAF, el 2 Ene ’75. La creciente importancia de la unidad motivó el paso a rango de Brigada el 5 Ene ’76, pasando a llamarse VIII Br. Aé. y su componente Grupo de Operaciones 8.

Las bondades del sistema de armas M III serían plenamente apreciadas por la Fuerza Aérea Argentina, por lo que en 1977 se decide adquirir un segundo lote de siete M III EA.

El 23 Mar ’76 se produjo la primera pérdida de un Mirage argentino, quedando totalmente destruido en un accidente durante un vuelo de entrenamiento (el M III EA I-009). El 30 de marzo de 1979 se accidenta el M III DA I-001, quedando un solo biplaza en servicio. Debido a esta pérdida y dada la necesidad de intensificar la formación de pilotos de Mirage se adquieren en 1980 otros dos M III DA (I-020 y -021), que llegarían al país entre Abr y Jul. Mientras tanto, los siete M III EA adquiridos en 1977 llegan a Argentina en 1979, siendo matriculados I-013 a I-019 entregados al Grupo 8 entre Dic ’79 y Jul ’80.

La misión principal del Grupo 8 durante estos años fue la defensa del espacio aéreo argentino, debido a lo cual los M III son desplegados frecuentemente a distintos puntos del territorio nacional. Para estas misiones los Mirage disponían del misil aire-aire Matra R 530 de guía infrarroja o electromagnética, y de los dos cañones internos DEFA de 30 mm. Las limitaciones del R 530 en el combate evolucionante a corta distancia hicieron que en 1980 la FAA decidiera adquirir los misiles Matra R 550 Magic, de guía infrarroja, más adecuados para este tipo de combate.

Como misión secundaria, los Mirage pueden realizar misiones de ataque a tierra con bombas convencionales de caída libre o retardada, o cohetes de diverso tipo, que pueden ser llevados en 5 puntos bajo el fuselaje y las alas, o en los depósitos auxiliares de combustible equipados como portabombas.

Todas estas posibilidades de armamento hicieron que desde un principio el Grupo 8 entrenara también en misiones de caza y bombardeo, realizando simulacros de interceptación diurna y nocturna, defensa de zonas, cobertura superior para otros aviones, y ataques contra blancos terrestres. La autonomía del M III, puede incrementarse con depósitos de combustible auxiliares de 500, 1300 ó 1700 litros.

Mirage sobre Malvinas
Los sucesos de abril de 1982 encontraron al Grupo 8 de Caza equipado con los únicos interceptores de la FAA nuevos y pilotos bien entrenados. Sin embargo, la situación operativa táctica no era la ideal para los Mirage. Los M III debían defender el territorio continental argentino de posibles ataques de los bombarderos Vulcan de la RAF, brindar escolta a los cazabombarderos de la FAA, e impedir los ataques de aviones de la Royal Navy y de la RAF sobre las Malvinas. Demasiadas tareas para los escasos M III del G8C.

Además, las misiones de defensa del continente se veían dificultadas por la enorme distancia entre los objetivos probables (desde Buenos Aires hasta Río Gran sólo un reducido margen de tiempo para permanecer en la zona “caliente”). Con respecto al armamento, se consideró que el misil R 550 Magic era el más adecuado para el combate con los Sea Harrier, mientras que el R 530 sería utilizado en misiones de interceptación.

De esta manera quedaron formalmente constituidos el Escuadrón Mirage Comodoro Rivadavia y el Escuadrón Mirage Río Gallegos, al mando de los My. H. Paez y J. Sánchez respectivamente.

Los primeros días fueron utilizados en el entrenamiento y familiarización con la zona de operaciones y la coordinación con otras unidades. Mientras tanto, hacia el 15 Abril se producía la recepción de los misiles Matra 550 Magic adquiridos tiempo antes. El entrenamiento con este misil era nulo y se realizó de manera acelerada con el correr del mes.

El 1 de mayo, tras los ataques de los Vulcan y Sea Harrier contra Darwin y Puerto Argentino, y los confusos informes sobre desembarcos británicos, la FAA lanza al ataque una gran cantidad de aviones, incluidos los M III. Se realizaron cinco salidas de M III desde Río Gallegos en misiones de escolta, operando en secciones de dos aparatos. La primer pareja despegó para brindar cobertura superior a una escuadrilla de A-4B del Grupo 5 de Caza, que debían buscar y atacar buques ingleses. Sobre la Isla Soledad, los Mirage lograron colocarse entre los Skyhawk y una PAC de Sea Harrier que trataba de interceptarlos, pero el controlador aéreo no autorizó a disparar, por lo que los M III regresaron a Río Gallegos sin otras novedades, aunque con muy poco combustible.

Otras dos parejas de Mirage fueron lanzadas sobre Malvinas en las primeras horas de la tarde. Dos de los M III persiguieron a una PAC de Sea Harrier a mediana distancia hasta que, cuando los separaban unos 25 km, los aviones ingleses invirtieron su rumbo y se cruzaron de frente con los Mirage, aunque sin que ninguno de los cuatro pilotos lograra adquirir un blanco para sus misiles. Escasos de combustible, todos los aviones rompieron contacto y regresaron a sus bases.

La última misión en esa jornada para el Grupo 8 fue realizada por el Cap. García Cuerva (en el I-019) y el primer teniente Perona (en el I-015), ambos pilotos en su segunda misión del día. Los M III fueron vectoreados por el radar de Puerto Argentino hacia una pareja de Sea Harrier del 801 Squadron (XZ423, piloto Flt. Lt. P. Barton y XZ453, piloto S. Thomas), detectados sobre la Isla Soledad.

Sin embargo, el control terrestre no aclaró que eran dos los aviones enemigos por lo que la creencia de los pilotos de M III era que se dirigían a un solo objetivo.

Los pilotos argentinos se acercaron a los aviones ingleses desde lo alto, tratando de maniobrar para colocarse a la cola de uno de los Harrier, pero mientras Thomas mantenía su curso, Barton giró hasta colocarse a un costado de los Mirage. A unos 8 km y tras establecer contacto visual, Perona y García Cuerva eyectaron sus depósitos auxiliares; casi inmediatamente, Thomas y Perona se cruzaron a muy poca distancia (menos de100 metros), pero cuando el piloto argentino comenzó a virar para perseguir a Thomas, su avión fue alcanzado por un Sidewinder AIM-9L lanzado por Barton desde unos1 500 m de distancia. El cruce de los aviones y el impacto del misil se produjo casi simultáneamente, lo que hizo pensar a Perona que había colisionado con el Sea Harrier. De todas formas, con el avión desintegrándose, el piloto argentino alcanzó a eyectarse, y poco después de llegar a tierra fue rescatado por personal de la Aviación Naval Argentina en la Isla Borbón.

Mientras tanto, Thomas lanzaba un Sidewinder contra el Mirage de García Cuerva, que advirtió el disparo y se lanzó en picada entre las nubes a fin de eludirlo. La maniobra tuvo éxito, y con ambos aviones faltos de combustible, rompieron contacto. Ante la imposibilidad de retornar al continente, García Cuerva, en un valeroso esfuerzo por salvar su avión, decidió intentar un aterrizaje en la corta pista de Puerto Argentino. Lamentablemente, al salir de las nubes cerca del aeropuerto, fue derribado por la artillería antiaérea argentina, sin que el piloto pudiera eyectarse.

La noche del 1º Mayo resultó muy oscura para el ánimo del Grupo 8. Había muerto uno de sus mejores pilotos, se habían perdido dos aviones nuevos y se llegó a la conclusión de que, bajo las condiciones planteadas, era casi imposible enfrentar al binomio Sea Harrier/AIM-9L.

Durante el resto del mes, los Mirage realizaron algunas salidas de escolta para los aparatos de ataque, mientras que se ocupaban de la protección de las bases del sur ante un posible ataque de bombarderos Vulcan.

Además de las misiones de escolta, el Grupo 8 comenzó a realizar salidas actuando como “señuelo”, simulando ataques sobre los buques británicos para distraer a los Sea Harrier y dejarle el camino libre a los cazabombarderos “verdaderos”. Este tipo de operaciones tuvo su máximo éxito el 8 de junio, cuando los Sea Harrier fueron tras los Mirage mientras los A-4B del Grupo 5 destruían los buques de desembarco británicos Sir Galahad y Sir Tristram en Bahía Agradable.

Las misiones del Grupo 8 continuaron sin mayores incidentes hasta la misma noche del 14 Junio, cuando una pareja de Mirage escoltó a los Canberra del Grupo 2 de Bombardeo que atacaron las posiciones británicas en Monte Kent. De esta manera, terminaba la guerra para el Grupo 8, habiendo efectuado 47 misiones de cobertura y 9 salidas de diversión.

Los M III volaron armados con dos misiles Matra R 550 Magic además de los cañones DEFA de 30 mm, con dos depósitos auxiliares de combustible de 1700 litros cada uno, y en ocasiones un Matra R 530 bajo el fuselaje. Los aparatos desplegados en Com. Rivadavia utilizaron los tanques de 500 litros y el R 530 en el soporte central.

Desde el Sur hasta Tandil
Terminada la guerra, los M III regresaron a su base en Mariano Moreno para continuar con el entrenamiento típico de tiempos de paz, incorporando algunos cambios dictados por las lecciones aprendidas durante el conflicto.

Debido a que los cazabombarderos argentinos realizaban sus penetraciones sobre las islas a bajísimo nivel, los Sea Harrier pudieron operar siempre a cotas medias y bajas, donde se encontraban “más a gusto” que los Mirage, diseñados para operar a mayor altura. Por lo tanto, el Grupo 8 intensificó sus prácticas de combate evolucionante a baja y mediana altitud, obteniendo excelentes resultados y explotando al máximo las bondades del delta francés.

También se llegó a la conclusión de que el esquema de pintura en marrón y verde resultaba inadecuado para el combate aire-aire. Se estudiaron varias posibilidades y en 1984 se aplicó un esquema de baja visibilidad provisorio sobre el M III EA I-003, en azul claro para las superficies superiores y blanco para las inferiores, manteniendo las matrículas (en negro) y las escarapelas en las posiciones habituales. Este esquema no resultó muy satisfactorio, por lo que comenzaron a probarse distintos tonos de gris, hasta que se llegó al esquema definitivo en gris claro para todo el avión, conservando sólo la bandera nacional en la deriva y las marcas del asiento eyector, todo en gris medio, desapareciendo las matrículas y las escarapelas.

El 8 de Octubre de 1983, durante un despliegue a Río Gallegos resultó destruido el I-016, mientras que el 25 de Agosto de 1987 cayó a tierra el I-014 en un ejercicio de entrenamiento, reduciendo aún más la línea de vuelo del Grupo 8. Es así como, en el marco de una amplia reestructuración de la FM, la VIII Br. Aé. fue disuelta el 7 de Marzo de 1988, y los M III del G8C fueron transferidos a la VI Brigada de Tandil (Buenos Aires) por lo que los Mirage pasaron a operar junto a los IAI Dagger/Finger, integrados todos en el Grupo 6 de Caza, formando el II Escuadrón. Dentro de este Grupo, los M III continuaron realizando misiones de interceptación, caza, escolta y cazabombardeo, además de la formación de nuevos pilotos de Mirage, y despliegues operativos a diversos puntos del país…”

Fuente:
Aeroespacio

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