[Infodefensa <> 03032012-01 <> Peter Watson] Tras múltiples obstáculos y problemas con los proveedores de sistemas de armas, en el Perú se viene discutiendo, siempre que se asoma alguna compra de material militar, aunque de camiones se trate, la conveniencia de tratar directamente con los fabricantes de los equipos. La relación del Perú no siempre ha sido satisfactoria, a veces por cuestiones propias del gobierno de turno del país, otras por asuntos propios de la gerencia de dichas corporaciones.

En la década del setenta, el Perú dio un brusco giro hacia proveedores soviéticos de sistemas de armas. Tanques, helicópteros, rifles de asalto, aviones cazabombarderos, misiles, entre otros.

La Fuerza Aérea del Perú (FAP) se interesó por la adquisición de aviones caza F-5, pero tal posibilidad no fue aceptada por el gobierno de Estados Unidos. La dictadura militar se inclinó por adquirir los rudos cazabombarderos rusos SU-22 y el Gobierno de Fernando Belaunde Terry (1980-1985) optó por adquirir los capaces Dassault. Mirage 2000, uno de los mejores sistemas de armas del momento, pequeño, maniobrable y muy ágil, un caza válido aún.

Estas compras fueron realizadas directamente, sin embargo, las compras de armas rusas únicamente se terminó de cancelar en la década de los noventa, como paso previo obligado para la compra de 3 aviones de combate MiG-29SE, con capacidad para lanzar misiles aire-aire BVR. Sistema pionero en la región.

La compra de Mirage 2000 también tuvo sobresaltos. De una compra pactada por 26 unidades, fue reducida a 12 ejemplares por el Gobierno de Alan García Pérez, aduciendo estrechez presupuestal. La ausencia de estos aviones se hizo sentir en el conflicto del Cenepa.

Durante el Gobierno de Alejandro Toledo (2001-2006), se adquirieron 4 fragatas Lupo de segunda mano por USD60 millones, luego de que la Marina Militar de Italia retirara cierto número de sistemas. Durante el segundo Gobierno de Alan García (2006-2011) se intentó adquirir un lote de tanques chinos VT-1A modificados, pero incluso después de haber hecho desfilar 5 tanques en una parada militar anual, los blindados terminaron en un depósito, esperando su retorno a China, a la espera del voluntario que cubra los gastos de regreso.

También se adquirieron los excelentes misiles anti-tanque Spike. Uno de ellos falló ante la presencia de altas autoridades políticas. En este caso, la empresa reaccionó rápidamente.

Siguen los relatos de camiones porta-tropas sobrevaluados, sobre camiones chinos que se descomponen a menudo, a pesar de que los soldados peruanos entrevistados por Infodefensa afirman que son de buena calidad. La cara de perplejidad de uno de ellos fue notoria. Modificaciones In-House a blindados que no terminan de cuajar…

Recientemente, saltaron nuevamente a la palestra los maniobrables MiG-29, aquellos aviones caza catalogados como los ‘F-16 Buster.’ Ocho aviones de la FAP con contrato para mantenimiento mayor y modernización con RAC MiG que no se terminan de entregar. Según algunos medios de prensa, la FAP podría haber dejado a sus pilotos sin medios de entrenamiento actual por 3 años al ubicar los dos únicos MiG-29UB en el primer lote de aviones. Puede ser, aunque la FAP siempre ha sido muy cuidadosa en la gestión de las horas de vuelo.

Y habiendo el autor colaborado en el ensamblaje de aviones de entrenamiento básico RV-6A, junto a uno de los profesionales que llevó estas aeronaves a la Fuerza Aérea de Nigeria, no es necesario trasladar todo el avión al extranjero para realizar los trabajos en talleres certificados. Los trabajos usualmente son compartidos. El tema no es ni blanco ni negro, tampoco criticar por criticar.

Por ejemplo, el contrato inicial, por cuestiones de costo ante un presupuesto ajustado, incorporaba la modificación del radar N-019 con el que vinieron equipados los MiG-29. El radar Zhuk-ME tiene otro costo. El avión de la foto tiene claramente una sonda de reabastecimiento de combustible, pero la FAP aún no se anima a participar en el proyecto KC-390, para contar con aviones tanqueros ex profesamente diseñados para tal labor.

Es apreciable entonces que el tratar directamente con los fabricantes no elimina los problemas en las transacciones militares, ni mucho menos las versiones no-oficiales de las mismas. Aunque es mucho mejor tener problemas con el fabricante, emisor de garantías y fabricante de repuestos, que con un tercero.

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